Nostra culpa: la transformación del fantasma y la culpa gótica en dos relatos de Mariana Enríquez
El presente artículo traza las transformaciones que Mariana Enríquez hace al gótico clásico, particularmente a la figura del fantasma y su función como vehículo para representar la culpa, en dos relatos de su repertorio: “Chicos que vuelven” (2010) y “Mis muertos tristes” (2024). Un análisis minucioso del espacio que habitan los fantasmas, su naturaleza y su relación con la culpa, acompañado de comparaciones con una autora del gótico clásico, Shirley Jackson, y un autor del gótico latinoamericano, Carlos Fuentes, revela que los fantasmas de Enríquez son visibles, tangibles y certeros: existen, definitivamente, en los relatos. Consecuentemente, los fantasmas pasan de ser periféricos a ser centrales, de ser privados a ser públicos, y de ser individuales a ser sociales. En este mismo orden de ideas, la culpa que los fantasmas representan se mueve en la misma dirección, así como el castigo que esta reclama.