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Formar en valores a los universitarios para un uso ético de las nuevas tecnologías y de la Inteligencia Artificial a la luz de Flannery O’Connor y el Papa Francisco

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ResumenEste estudio refleja la necesidad de formar a los jvenes universitarios de manera integral para responder a los nuevos retos que con

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  • Single Book
  • 10.21676/9789587467734.9789587467758
75000 puntos muertos de la luz
  • Jan 1, 2024
  • Mario Andrés Mejía Guevara + 1 more

¿Qué pasa si, escalpelo en mano, decidimos diseccionar la luz? El resultado sería algo similar al que aquí se presenta: instantes de tiempo, juego de reflejos, siluetas y sombras, salto anacrónico de formas, fragmentos de lo fugaz, la infame tensión que subyace en cada destello. En este texto confluyen dos miradas y técnicas que buscan complementarse mutuamente: la escritura y la imagen. Sus puntos de cruce son múltiples: las jerarquías sociales y su persistente geografía de exclusión, el colonialismo y sus diversos lugares de inscripción, el pasado y los engranajes alrededor de la memoria, la estética y su complicidad con la barbarie, la mistificación y creación de nuevos altares, entre otros tantos, delineando un mapa no definitivo pero abundante en sentidos de un lugar urbano y simbólico encriptado en el número postal que lleva el título: 75.000. En este conjunto de 30 postales, donde irrumpe el penetrante murmullo del archivo, será imposible hallar un manifiesto, un ensayo académico, un manual de corrección política, pues corresponde más a una explosión alegórica que remite a esos puntos donde la luz perece.

  • Research Article
  • 10.31637/epsir-2025-1624
El color natural en el Pabellón de Barcelona de Mies van der Rohe
  • Feb 19, 2025
  • European Public & Social Innovation Review
  • Carlos Pesqueira Calvo

Introducción: La construcción del Pabellón de Alemania para la Exposición Universal de Barcelona en 1929, es un manifiesto a la honestidad de los materiales pétreos ligados a la Naturaleza. Un pabellón cuyo objeto expositivo es la materia en su estado primario. Los materiales transformados por el hombre se muestran como mecanismos utilizados para conformar un espacio en que los materiales tradicionales ligados a la naturaleza se muestran sin distorsiones. Metodología: Se realiza un estudio empírico de los diferentes espacios cualificados por la luz y el color y se seleccionan aquellos que aparecen en el Pabellón. Resultados: Podemos identificar varios dispositivos que transforman el color de la luz, provocando que los planos de material natural aparezcan aislados de su entorno, flotando sin referencias. Esos dispositivos espaciales aparecen ligados a los nuevos materiales, y en concreto el vidrio. Discusión y conclusiones: En el espacio interior se consigue controlar la luz mediterránea mediante la interrelación de distintos dispositivos de filtro y difusión. Asi los materiales pueden ofrecer su esplendor bajo una luz difusa y continua. Los dispositivos de reflexión inherentes a la naturaleza de los materiales empleados vuelven infinito el espacio, rompiendo los límites físicos y confundiendo el interior y el exterior.

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  • Dissertation
  • 10.5821/dissertation-2117-360909
The application of broadband ultrafast spectroscopy to reveal structural, magnetic and electronic dynamics in quantum materials
  • Nov 22, 2021
  • David Moreno Mencía

In the last decades, quantum materials have received much attention in the field of condensed matter physics due, in part, to their exotic properties. These are difficult to understand as they result from multiple physical interactions with similar strength, such as charge, spin, orbitals and phonon degrees of freedom. To study and control these interactions, the use of light has emerged as a powerful tool. For example, thanks to recent advantages on X-ray sources it has been possible to improve our understanding of how the atomic structure of quantum materials changes upon photo-excitation. However, these experiments are difficult and there are only a few facilities in the world to perform them. In contrast to X-ray sources, table-top ultrafast laser systems allow us to measure in a systematic manner by performing optical pump-probe spectroscopy. The versatility of this approach enables the simultaneous monitoring of the different degrees of freedom that dictate the properties of quantum materials. In this thesis, we use pump-probe broadband spectroscopy in the visible region to study the structural, electronic and magnetic dynamics with unprecedented detail in two key quantum materials such as Sr3Ir2O7 and V2O3. In Sr3Ir2O7, a compound that undergoes a magnetic phase transition, firstly we study how photo-excitation affects to the reflectivity at a wide range of energies. This provides us information about the electronic and structural properties of this compound. Secondly, we show how to control magnetic order by photoexcitation and demonstrate that light can non-thermally suppress the magnetic long-range order in this material. In V2O3 we characterize its insulator to metal and structural phase transitions. In the metallic state, we show that a key phonon mode is very sensitive to sample inhomogeneity. When taking this into account, we find no evidence for non-thermal lattice dynamics in contrast to existing literature. Furthermore, we show that the light induced transition from the insulator to metallic phase proceeds along a highly damped and incoherent pathway, where vibrational coherence is not observed. En las últimas décadas, los materiales cuánticos han generado un gran interés en el campo de la materia condensada debido, en parte, a sus exóticas propiedades. Éstas son difíciles de comprender ya que surgen de una compleja interacción física entre los distintos grados de libertad como la carga, el espín, el momento orbital y fonones. El uso de la luz surge como una herramienta poderosa para estudiar y controlar estas interacciones. Por ejemplo, gracias a los avances en los sistemas de rayos X se ha mejorado nuestra comprensión de cómo la estructura atómica de los materiales cuánticos cambia bajo la fotoexcitación. Sin embargo, estos experimentos son difíciles y, además, hay escasas instalaciones alrededor del mundo para poder realizarlos. A diferencia de los sistemas de rayos X, los sistemas láseres ultrarrápidos nos permiten medir de una manera sistemática mediante la espectroscopía de bomba-sonda. La versatilidad de esta técnica permite monitorizar de manera simultánea los diferentes grados de libertad que determinan las propiedades de los materiales cuánticos. En esta tesis, utilizamos espectroscopía de bomba-sonda de banda ancha en la región visible para estudiar las dinámicas estructurales, electrónicas y magnéticas con detalles sin precedentes en dos materiales cuánticos clave como Sr3Ir2O7 y V2O3. En Sr3Ir2O7, compuesto que experimenta una transición de fase magnética, estudiamos en primer lugar cómo la fotoexcitación afecta a la reflectividad en un amplio rango de energías. Esto nos proporciona información sobre las propiedades estructurales y electrónicas de dicho compuesto. En segundo lugar, mostramos cómo se puede controlar el orden magnético mediante la fotoexcitación, demostrando que la luz puede suprimir el orden magnético de largo alcance de manera no térmica en este material. En V2O3 caracterizamos las transiciones metal-aislante y estructurales del material. En el estado metálico mostramos que un modo de los fonones clave es muy sensible a la falta de homogeneidad de la muestra. Al tener esto en cuenta, no encontramos pruebas de cambios estructurales no-termodinámicos, en contraste con la literatura existente. Además, mostramos que la transición de fase metal-aislante inducida por la luz se realiza de una manera altamente amortiguada e incoherente, donde no se observa la frecuencia vibratoria.

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  • Research Article
  • 10.30545/scientiamericana.2017.marzo.12
Solución Tecnológica para la Fabricación de Productos Fotosensibles en la Industria Farmacéutica
  • Mar 18, 2017
  • ScientiAmericana Revista Multidisciplinaria
  • María Laura Cáceres Massare + 1 more

La industria farmacéutica emplea diferentes tipos de materias primas para la fabricación de medicamentos. Las cuales deben tener una conservación adecuada, para que no pierdan sus propiedades físico-químicas y farmacológicas, sobre todo aquellas que necesitan condiciones especiales de manejo. Las materias primas fotosensibles son un grupo de fármacos que por sus características necesitan conservarse protegidas de la luz UV o Luz blanca (visible).Existen escasos estudios publicados sobre estabilidad de materias primas fotosensibles. Muchos medicamentos vienen preparados por la industria en ampollas de cristal topacio para protegerlos de la luz. Es importante que no se exponga a la luz UV o la Luz blanca (visible) desde su fabricación hasta su utilización. Actualmente para la manipulación de las materias primas fotosensibles se utilizan filtros inactínicos. En el presente estudio de investigación se busca encontrar una alternativa de estos filtros. El conocimiento sobre la estabilidad de los medicamentos evitará riesgos para el paciente. También evitará la degradación del medicamento o pérdida económica importante para la Industria Farmacéutica por mala conservación o manejo inadecuado de las materias primas. Este trabajo se basa en la necesidad de implementar nueva tecnología al momento de manipular materias primas fotosensibles, con el objetivo de encontrar una Solución Tecnológica robusta al proceso de fabricación.

  • Research Article
  • 10.31047/1668.298x.v20.n0.2835
Respuesta de los antecios de cultivares de Avena sativa L. y Avena byzantina C. Koch a la luz ultravioleta
  • Dec 1, 2003
  • AgriScientia
  • M E Moya + 3 more

Se caracterizaron cultivares de Avena sativa (avena blanca) y Avena byzantina (avena amarilla) mediante la respuesta de los antecios a la luz ultravioleta (UV) y se determinaron los perfiles proteicos de aveninas para las fracciones de antecios fluorescentes y no fluorescentes. Se utilizó la técnica de fluorescencia y de electroforesis en gel de poliacrilamida para aveninas. Se calcularon los intervalos de confianza para el porcentaje de antecios fluorescentes y no fluorescentes. En el análisis de electroforesis se observó la presencia/ausencia de los componentes proteínicos y se determinó el perfil proteico característico en cada cultivar. Al ser expuestos a la luz UV, cada cultivar presentó en su muestra de semillas proporciones de antecios fluorescentes o no fluorescentes, manifestando tales proporciones similares electroforegramas de aveninas. El uso de la luz UV resultó limitado para indicar la especie a la cual pertenecen los cultivares de avena blanca y de avena amarilla.

  • Research Article
  • 10.36260/1a9fz436
Profesor y Educador no son lo mismo Fenomenología y hermenéutica del “Enseñar Educando”
  • Jun 1, 2025
  • Revista Boletín Redipe
  • Julio César Arboleda

Sumario:1. Introducción 2. Del profesor y del educador 2.1 Criterio, vocación y conciencia de formación 3. Del enseñar y del educar: enseñar educando 3.1 Fenomenología y hermenéutica del “enseñar educando” 3.2 Educando en la conciencia de vida, comprendiendo de modo edificante 4. A modo de conclusión ResumenEnseñar y educar no son lo mismo, tampoco ser profesor y educador. Lo deseable es enseñar educando. El educador asume su responsabilidad ética de acoger al educando en su singularidad, partiendo del hecho de que éste, como todo ser humano, es único en el concierto de la vida social y natural, entrelazada, pluriversa, “recibiéndolo” entrañable, incondicionalmente, mostrándole caminos tanto Para Ser, para tejer nexos y cuidar la vida, como aquellos Para el Sí mismo, que aíslan, desconectan y destejen el entramado de la existencia. Por esta vía el educador cumple su misión primada de promover en el educando, desde el ejemplo, conciencia de vida, habitando con éste lo mejor posible espacios que se iluminan cuando se siembra vida con las adquisiciones y potenciales alcanzados. El profesor educador genera ambientes para que el educando desarrolle conocimientos, comprensiones, reflexiones, valores y actitudes, entre otras fortalezas, viviendo desde estos procesos experiencias que le permitan florecer en la existencia socio-natural. 1. IntroducciónAsistimos a una realidad turbia en la que desde la educación y las instituciones sociales se impone el ideal de un mundo global estructurado bajo la ética de los negocios para el beneficio particular, más allá del bien común y por encima de la ética de la vida. Salvadas excepciones, nuestra educación no responde a sus finalidades primadas de promover e intervenir en la formación de seres Para la vida, sino a las demandas de las corporaciones y mega-poderes ideológicos, políticos y financieros, los cuales demarcan y redefinen, cada vez más desde sus extremos, las relaciones sociales, con la naturaleza y con la existencia integrada. De esta manera, los conocimientos, valores, actitudes, disposiciones y comprensiones, entre otras dotaciones, no representan bienes que iluminen la existencia entretejida; infortunadamente, unos más que otros se promueven solamente desde una enseñanza distante del acto de educar, signada por el tecnicismo en virtud del cual el sentido primario de la educación se desdibuja ante las urgencias de la producción en el mundo del “mercadeo de la vida”. Tal escenario orienta los procesos educativos hacia la enseñanza y el aprendizaje, obnubilando la función de educar en la conciencia de vida entretejida. Es decir, interesa más instruir, enseñar que educar, predomina el profesor sobre el educador, la competencia sobre la conciencia, el tecnicismo sobre la sentiencia pedagógica. Sobre el particular, esta exposición desarrolla aspectos teóricos, conceptuales y estratégicos de la perspectiva Comprensivo edificante (PCE), intentando esclarecer el significado de la educación y de algunos de los procesos que permiten su realización, específicamente el proceso de enseñar, el cual habría de estar, como todos aquellos que supone la acción educativa, acompañado de la función de educar en la conciencia de vida. La conciencia constituiría el potencial que iluminaría el camino de la educación para que ésta se resignifique como arsenal para la vida, y no, como sucede hoy, acicate para el mundo de los negocios. Esta viga maestra de la educación y de la vida hace del proceso de enseñar educando un “parto pedagógico” en el cual el estudiante y el profesor alumbran respectivamente como educando y educador, tras experienciar el fenómeno lumínico vivencial que hace de los conocimientos, las comprensiones y demás apropiaciones, bienes adquiridos de modo conciente, y por ello, se ponen en obra edificante, ótrica: al servicio del prójimo y de lo otro existencial por quienes somos, a quienes nos debemos. 2. Del profesor y del educador Generalmente los agentes educativos, llámense profesor, docente o maestro con un nivel de formación y especialización determinada, en cualquier caso encargados de brindar o promover conocimiento en algún área y/o grado de formación, desarrollan su actividad sin que ésta logre realizar el significado de la misma ni, por lo tanto, el sentido de la educación. El significado de la docencia, de la actividad profesoral va más allá de intervenir en la construcción de conocimientos por parte de los estudiantes; precisa además constatar que tal elaboración es de hecho, es decir, que en realidad el estudiante es capaz de construir significados y sentidos, argumentar y sustentar el contenido, dar ejemplos y contraejemplos, formular inferencias, establecer analogías en el seno del tema de clase y por fuera de éste, con temas de la misma y de otras asignaturas o grados de escolaridad, entre otros procesos que hacen parte de estrategias y ejercicios regulares propuestos desde enfoques pedagógicos y didácticos, ahí la perspectiva comprensivo edificante (PCE) en la que se fundamenta esta exposición. Un reto en la relación docente-estudiante es asumir al menos dos procesos. Por un lado, lograr que la información, el conjunto de datos presentados y/o consultados se procese de tal modo que devenga conocimiento adquirido. Para ello, el plan didáctico, que pasa por definir algunas estrategias denominadas socioafectivas, motivacionales, pre-conceptuales, cognitivas, metacognitivas, operativas y demás según las características y especificidades del encuentro, ha de promover escenarios para que tengan lugar desempeños de apropiación de conocimiento como los referidos en el párrafo anterior2 . La corroboración de apropiación efectiva de conocimiento, es decir que en realidad el estudiante ha logrado desarrollar actuaciones que interrelacionan los desempeños cognitivoafectivos y operativos mínimos que precisa la apropiación de un contenido o evento académico, es un avance importante en la significación de la función docente, precisamente porque el proceso llevado a cabo habría logrado que el estudiante fortaleciera esquemas de conocimiento “significado” que marcan diferencia frente a la suerte de construcciones de corta duración: al recurrente lamento de los mismos docentes porque sus estudiantes, a veces en su gran mayoría, ignoran u olvidan los aspectos más relevantes de la temática impartida en la clase anterior3 . Ello no significaría solamente que el estudiante no alcanzara, fuese por razones de orden personal, institucional o contextual, los propósitos formulados en el plan didáctico/pedagógico, sino además que el docente, aún con las interferencias que igualmente varían de acuerdo al contexto y al sujeto, es partícipe de tal acto fallido, pues lo mínimo que al respecto se puede decir es que la docencia, a diferencia de muchas otras actividades, precisa ser asumida, al menos, con criterio, vocación y conciencia. 2.1 Criterio, vocación y conciencia de formación Con criterio nos referimos en este espacio no sólo a ejercer tal actividad con sentido propio en el marco de reflexiones, análisis y valoraciones adecuadas, sino también con consciencia sobre las fortalezas pedagógicas, didácticas, epistémicas, axiológicas, éticas, morales y demás que se requieren para hacerlo; también, a la reflexión crítica sobre el entorno de la educación, y al papel de ésta y propio en los procesos de la vida globalizada, mercantilizada. Al respecto valdría la pena preguntarse si el profesor y la institución que lo forma reconocen y asumen la diferencia e interconexión entre los procesos educativos señalados al comienzo; si comprenden aspectos como el sentido originario de cada uno de estos y de la misma educación, así como la necesidad de posicionar los conocimientos como comprensiones, lo que implicaría ir más allá de la construcción de conocimientos para que lo adquirido gane sentido en la vida cotidiana y en la sociedad; igualmente, el impacto negativo de centrar la enseñanza en los aprendizajes como sucede en la educación del mundo de hoy; y si además de esto, tienen conciencia presencial 4 acerca del valor de educar en la proximidad, en la actitud ética, ótrica por la cual acogería al estudiante como otro -- como se acoge al prójimo o próximo del entretejido humano y a los demás seres de naturaleza por quienes somos --, acompañándolo en lo posible en escenarios en los cuales éste como educando pueda ganar en sus relaciones socio-naturales mayores grados de conciencia de alteridad ética. Esta última reflexión sobre la alteridad ética u ótrica de los sujetos de la relación pedagógica nos impone el tema de la vocación docente, en el cual la decisión de formarse en esta actividad educativa, y de consagrarse a la misma, constituiría una acción que “nacería de las entrañas” y desde estas se llevaría a cabo. Y ello presupone la ética como un asunto cuya asunción también tendría connotaciones viscerales, volitivas y concienciales, no exclusivamente racionales: acoger al otro representaría una responsabilidad ética que difícilmente se afronta si no “nace del alma”, sino se realiza con voluntad de vida5 . En este sentido, la ética sería ética si decantase en nosotros como obra, como forma de vida. Una vida, en lo posible, ética, animada por la fuerza visceral que desenvuelve como vocación de acoger, como pasión de tejer. Como conciencia de vida. Pues la conciencia que hace de la ética obra de vida emerge ante el torrente de dolor, que nos estremece, se clava en pecho y nos impacta los ojos o la garganta, experimentado frente a todo cuadro de vulnerabilidades que suele pintar el Para Sí, y por el cual desfilan migrantes, desplazados, secuestrados, desempleados, abusados, excluidos o empobrecidos. El ámbito de la alteridad que hemos planteado permite reconocer que el acto y sentido educativo impondría desarrollar una intervención tal, que permita la formación de seres con potenciales para construir conocimientos sólidos y sobre todo comprensiones presenciales, ejerciendo tal actividad con criterio, vocación y voluntad. Del mismo modo, pone de presente que la función de educar es un acto eminentemente conciencial, insoslayable en el ejercicio de la docencia. Dijimos arriba que la enseñanza no termina en las dotaciones de conocimiento, dado que este último gana sentido social en los procesos de comprensión, los cuales lo resignifican como fortaleza para la vida del estudiante comprendedor. De ello se podría inferir, entre otros aspectos, que resignificar, construir sentido de conocimiento, y mediar para que ello acontezca, son procesos que poco o nada prosperarían o no serían genuinos al margen de la pasión, del deseo entrañable de conocer y comprender, y por supuesto, de saber hacerlo. Educar pasa por ello, por generar pasión por el saber y su uso conciente, presencial en la vida6 . Educar es un acto sereno cuyo ejercicio en el ámbito educativo precisa de vocación. Sin vocación educativa no se lograría enseñar educando: si no “sale del alma” el deseo de enseñar acogiendo al estudiante no despertaremos en éste la pasión por el saber, por el saber hacer, y por comprender lo que sabe y hace con sus potenciales en las relaciones de existencia. No haremos adecuadamente este acompañamiento sin criterio, vocación-voluntad y conciencia presencial. La conciencia presencial, si se prefiere ótrica, pluriversa, es fortaleza que nos permite poner nuestras dotaciones y quehaceres en función de templar el entretejido de la vida. Tanto el estudiante como el profesor -- todo ser humano-- habrían de ganar esta forma de conciencia obradora de vida. Es ése el sentido profundo de la educación Para Ser. Es la expresión genuina de Ser. Y representa el pilar conceptual de la PCE. La formación de conciencia pluriversa -- expresión que caracterizáramos en el anterior pie de página -- es el reto mayúsculo de la función de educar, que el profesor y la formación docente no pueden ignorar. La formación docente tiene a su vez la misión de promover los potenciales que le permitan a aquel asumir su profesión o actividad como un plexo interconectado e interdependiente: con pasión, con criterio y con conciencia. Se trataría de que el profesor no sólo asumiera con criterio y pasión el ejercicio de su actividad, sus quehaceres educativos, su propio aprendizaje continuo y permanente, el fortalecimiento de las dotaciones mencionadas arriba, incluidas las que impone la función de educar, sino que “viviese” el criterio y la pasión que sustentan su ejercicio, y de ser posible, los sientiera mientras los vive. Podemos ser apasionados en algún campo de nuestra existencia, pero es posible que tal función psíquica se desborde hasta el punto en que impacte de modo peyorativo sobre aquello que la despierta. La conciencia nos permite vivir lo que percibimos, sentimos, pensamos, hacemos, obramos, de cara a ganar Ser; ha de estar ahí, aquí y ahora, para que la existencia relumbre vida, para que el logo-centrismo, la inteligencia, el pensamiento y la razón desenfrenados, ensimismados, no agrieten el plexo existencial. Sin conciencia la educación no significará la “realización de lo valioso en el ser humano en virtud de su capacidad de obrar con sentido” (Touriñán, 2018, Editorial Redipe), y sin educar el docente no promoverá tal realización. Para ello se ha de ejercer la enseñanza siendo, educando, obrando vida, promoviendo y ganando Ser. Sin conciencia no hay docente que eduque, que logre el sentido originario de la educación, de su propia actividad y de su misma existencia: es decir, adquirir sentido de vida, sumar Ser. Ser es la decantación de la conciencia en la existencia, es la conexión que por obra de la conciencia establecemos con nosotros mismos, y que objetivamos en nuestra interacción socio-natural, con el otro y lo otro existencial. Viajar al fondo de sí mismo significa asumir con conciencia nuestra existencia, con todo lo que implica existir; tal viaje constituye una suerte de profilaxis por la cual nos depuramos en lo posible de todo aquello que contamina, que enturbia nuestra vida entrelazada como humanos y como seres socio-naturales. Ganar Ser es ganar conciencia presencial, es realizar actos que reverdezcan nuestra existencia y nos permitan proyectar luces al complejo de humanidad y naturaleza: la vida socio-natural, pluriversa. Sin conciencia presencial no se em-prende la acción educativa para su propia resignificación como bien para la vida entrelazada. Ello reviste la función de educar en la promoción de conciencia como el proceso nuclear de la actividad educativa, es decir que si el profesor no asume ésta con conciencia presencial no deberá poder educar, no formaría educandos que ganen ser en el marco de sus aprendizajes y en la adquisición de fortalezas que les permitan transitar con conciencia edificante la vida pluriversa. Cómo se sabe, la conciencia se fortalece en la acción presencial, en el mundo de la vida, cuanto sometemos nuestros actos, a veces antes, durante o luego de su ocurrencia, más al escrutinio sereno que nos imponen las máximas de la vida entrelazada, que al ordenamiento social imperante regido por la moral del mercado: cuando el control que ejercemos lo mejor posible de nuestros actos y procesos se “normaliza” en la vida cotidiana. El profesor que educa es, en efecto, protagonista de acontecimientos por los cuales el estudiante deviene educando para la vida, condición para que él mismo se reafirme como educador que de ese modo realiza la responsabilidad ética, ótrica de formar para la vida, de incidir en la formación de mejores seres para la vida toda, humana y socio-natural: al enseñar educando el profesor educador - habita espacios para la significación educativa. He ahí algunos retos sustantivos de la educación para que sus procesos no sigan desorientados, des-corporizados, para no embeberse en los aprendizajes y desde una enseñanza que, al no educar, desenvuelve como un proceso descarnado, arropado de tecnicismo. Al respecto, algunas preguntas de resorte ético serían: quienes asumen y se forman en la docencia, en el campo de la enseñanza, en el proceso de enseñar, ¿lo hacen o han hecho con criterio y al tiempo con vocación? Prima en tal decisión la razón que pone de manifiesto una oportunidad de empleo, sobre (ó) el deseo entrañable de ejercer tal magisterio? Aún si se asume este ejercicio desde la razón y el deseo, ¿pesa en ello la pasión por el conocimiento y ejercicio pedagógico, la compasión por el educando vulnerable, la responsabilidad de acoger éste en su singularidad (pluriversa), en su radical alteridad? Qué factores aplazan la satisfacción del deseo de enseñar que ha de asumirse desde la acogencia; qué relaciones existen entre la responsabilidad ética del docente y la función de educar? Por supuesto, la responsabilidad no podría recaer, como ya se mencionó, exclusivamente en este agente, pues en ello tienen que ver demasiados factores de orden administrativo, (geo)político, cultural, social, económico, ideológico, epistémico, axiológico, muchos de los cuales aquí no se abordan y otros sólo se mencionan. Lo cierto parece ser que el tema de la responsabilidad moral y ética del docente suele salir a flote en el marco de las evaluaciones o procesos que atienden a la calidad educativa, y regularmente se soslaya la existencia de una cadena de responsabilidades que pasan por el proyecto educativo, pedagógico o el sistema didáctico definidos en la institución escolar, y por los sistemas educativos nacional y del orden global. Además, las aproximaciones a estos asuntos varían, entre otros aspectos, por la concepción que de responsabilidad ética se tenga. Por ejemplo, No es lo mismo hablar de ética si todo lo relacionado con la educación, los procesos educativos y sociales responde a “la ética de los negocios” como forma de ordenamiento del mundo social y de la vida, que hacerlo desde una “ética de la vida entrelazada”, desde una cosmovisión de la vida como cuerpo pluriversal, como bien ontológico relacional, en el cual los existentes humanos y no humanos mantienen relaciones de interdependencia, que nos conminan a proyectar luces a la existencia, a responder del otro y de lo otro de la vida socio-natural 7 . En el primer caso, afectaría su responsabilidad moral y ética el docente que se rezaga frente a los estándares que le imponen a su intervención el rendimiento, la eficiencia y la eficacia para formar seres que se adecúen a las dinámicas del mundo del “mercadeo” de la vida y desarrollen saber - haceres que permitan reproducir las lógicas de poder que sostienen las relaciones por las cuales se han de maximizar las ganancias particulares por encima de las comunes. Y en el otro, por el contrario, se afirman tales virtudes en el docente que se somete, no al Para Sí sino al otro y lo existencial por quienes somos y a quienes hemos de acoger. 3. Del enseñar y del educar: enseñar educando Considerando lo anteriormente expresado, la docencia se habría se asumir y ejercer de modo conciente, lo que implicaría que su columna vertebral fuese la función de educar. Por esta vía, el docente no sólo enseña sino que gestiona y protagoniza escenarios para vivir experiencias fenomenológicas, concienciales, obradoras de vida; no educaría sin tales vivencias, por las cuales él y sus estudiantes se conectan entre sí y con la vida entretejida. Pareciera que el conocimiento fuese el “ser” de la relación, la formación y la práctica pedagógica, y no lo que es: un preciado instrumento para la formación de seres concientes, capaces de poner sus adquisiciones y demás potenciales en función de la vida interdependiente, socio-natural. Las instituciones y corporaciones que indagan la formación y actividad del profesor parecen estar más interesadas en las experiencias que coadyuvan al fortalecimiento de conocimiento por parte de éste en materia didáctica y pedagógica, que en la ética de la alteridad por la cual imprimiría un mayor significado a las relaciones pedagógicas, a su saber, a su quehacer y a la educación. Este modo de habitar la educación no aporta lo suficiente a la realización del significado de la misma. Es más, paradójicamente la reflexión y las posturas críticas que puedan acompañar algunos modos rigurosos de ver y hacer educación, son tolerables a un ordenamiento educativosocial mientras no constituyan discurso en acción que haga tambalear sus estructuras. Al establecimiento que descansa en el orden del Para Sí le ciñen las enseñanzas del rendimiento, aquellas cuyos desafíos e interpelaciones no incomodan mientras no alteren su sueño eterno, Por el contrario, cuando la educación no se reduce a la enseñanza-aprendizaje, sino que reserva un lugar importante a las enseñanzas que educan, las que promoviendo aprendizajes presenciales habitan el Para Ser, decantan al compás rítmico de la conciencia del significado originario de la educación. Así, la acción educativa desenvuelve como conciencia de vida. Pero no es ése, como estamos reiterando, el rumbo de nuestra educación actual. Por ser disruptiva, por la magia en virtud de la cual prorrumpe con sus luces las calles lúgubres de nuestra existencia, la educación conciente, radicalmente edificante, es emplazada y condenada a establecerse, como discurso inhibido, en los anaqueles a los que sólo acceden quienes no pueden contener la fuerza visceral que les impone atender al vulnerable de la sociedad y de la naturaleza. 3.1 Fenomenología y hermenéutica del “enseñar educando” Una idea que cobraría vida en este aparte sería aquella según la cual el acto edificante, ético, ótrico, como el que representan las enseñanzas que educan y la comprensión presencial, conciente, es un acontecimiento vivencial, que se vive sintiéndolo, que se siente respirándolo, un fenómeno por el cual fulgura la existencia cohabitada. El dato y la estadística no se sienten, no convocan ni signan la sentiencia. Para que ello ocurra es necesario corporizarlos, es decir que tales eventos de conocimiento y comprensión se vivan, se sientan, se respiren, devengan presencialidad, lo cual no puede ser fruto de la razón sino de la conciencia: sin ésta la comprensión no será comprensión y mucho menos aquella de carácter edificante. Es preciso en consecuencia “fenomenizar” el proceso por el cual aquellos decanten como pulmones de vida. Un modo de lograrlo sería la ceremonia comprensivo edificante que, en lo que a la escuela y al sistema educacional atañe, proporciona el profesor que educa, que realiza el acto de “enseñar educando”, de intervenir conciente, presencialmente en la formación de aprendizajes por los cuales las dotaciones y equipajes adquiridos se ponen en obra de vida, sustentando con éstos el tejido socio-natural de la existencia. Aunque percibir y procesar mentalmente es una experiencia subjetiva, por ejemplo reaccionar frente a la afirmación: “No existe un tal exterminio de palestinos, ni un tal Cambio climático”, tal experiencia subjetiva constituye un orden de la realidad que se halla por fuera de la mente y del cerebro, en tanto se inserta en un contexto, sea físico, natural, social, económico (neoliberal), (geo)político, histórico o educativocultural, del cual deriva el objeto de apropiación o comprensión. Para que dicha experiencia subjetiva decante como comprensión, precisa de experiencias objetivantes de las adquisiciones cognitivas; requiere desempeños, experiencias o actuaciones externas, por fuera de la mente, aunque reflexionadas y acompañadas por esta misma; por ejemplo, argumentar y sustentar racionalmente pero en lo posible a la luz de los hechos, determinando, viviendo las fuentes, ó establecer asociaciones reflexivas y generativas entre un valor o actitud y el modo como éstos se asumen o ignoran por parte de los profesores, estudiantes, directivos, gobernantes, políticos, empresarios, religiosos, o por nosotros mismos, intentando vencer algunos de los obstáculos que nos impidan vivirlos, satisfacerlos, concretarlos. Este último es el caso de las comprensiones edificantes (CE), donde tal experiencia externa objetiva las elaboraciones mentales hasta un punto en el cual éstas transcurren como experiencias fácticas obradoras de vida (edificantes), lo que podríamos llamar “acontecimiento fenomenológico protagonista de vida” entrelazada y pluriversa. De este resorte son los escenarios por los cuales la PCE, en busca de nuestro Ser, genera oportunidades y capacidades para enseñar educando y de la mano de estos dos modos de experienciación, a fin de que los mismos fluyan como acontecimentalidad edificante, obra de vida: conciencia subjetivoobjetivo presencial, ética, ótrica. La enseñanza y el profesor que educan propician eventos para la apropiación y subjetivación o dominio de conocimientos, comprensiones y valores, tanto como para objetivar éstos, en lo posible de modo edificante, direccionándolos como tangible obra de vida; y por su parte, la educación verdaderamente conciencial, para la vida, objetiviza estas praxis, las formaliza como tarea habitual. Otro caso que ilustra esto es cuando se genera y vive experiencias edificantes en las cuales se acoje o acompaña a personas que han padecido violencia de género, política, epistémica, racial, familiar, sin descuidar la violencia hacia los animales y otros seres de la naturaleza. Esto se puede enmarcar en la construcción y desarrollo de proyectos para disminuir la agresión socionatural en el barrio, en una comunidad marginada, en casa, en el aula, en la relación pedagógica, en uno mismo, etc. Tal visión educativa y pedagógica hace énfasis en que ambientar espacios para inhalar eventos como éste, es el sentido primado de las “enseñanzas que educan”: son momentos que permiten sentir y vivir estos dos fenómenos como acontecimiento comprensivo edificante que impone a los ejecutantes del proceso, al mediador comprensivo y al educando comprendedor, sortear las “tensiones fenoménicas” (Weis, 2005), depurando las experiencias de los sesgos y otros agentes que representan al Para Sí. La conjunción de los procesos de enseñar y educar en la intervención pedagógica constituyen un acontecimiento iluminado, “con rostro humano” (Ortega, 2025), en tanto el educador pone en función del otro necesitado las dotaciones que precisan aquéllos. Educar no se enseña: se aprende percibiendo, sintiendo desde la conciencia la fuerza interior que nos arrastra hacia el otro y lo otro a quienes nos debemos, y que nos demanda acogimiento, cuidado; porque la vida socio-natural, como entrelazado de humanidad y naturaleza, crece cuando respondemos de sus existentes, y se marchita cuando la descuidamos, cuando los humanos dejamos de cumplir la responsabilidad ética, “ótrica” de ser proximales, responsivos del prójimo y de lo otro del tejido existencial. Mayúsculo reto el del profesor y el de las enseñanzas que educan y no se detienen en los aprendizajes! El docente educa, se realiza cuando se da, se entrega a la labor de enseñar con y desde la conciencia. Valga decir, el enseñar es conciente cuando, en primer lugar, quien lo brinda lo hace desde la madurez que ha adquirido al des-prenderse de sus conocimientos: ya sus dotaciones dejan de ser apropiaciones, subjetivaciones para Sí, ahora las suelta para que corran el rumbo de las subjetivaciones presenciales, fortalezas que quienes las adquieren no tienen el ánimo de poseer con ello al otro, de recibir su reconocimiento o de instrumentalizarlo. Y en segundo lugar, el acto de enseñar es conciencia edificante cuando en la realidad del aula el enseñante participa con los educandos en procesos en virtud de los cuales éstos producen apropiaciones concientes, comprensivas, y alcanzan a tejer vida entrelazada con los equipajes formados. Desde esta perspectiva, el docente educador se afirma como tal cuando logra vivir con el educando esta experiencia de Vida, fenoménico hermenéutica, de subjetivación-objetivación presencial, por la vida. Es en tal vivencia que el educando comprende de manera más amplia los contenidos y enseñanzas, y es ahí donde estas últimas adquieren carnosidad, se corporizan, no como máximas para vivir, sino como equipajes en la vida. Es precisamente este evento lo que la PCE denomina “Parto pedagógico edificante” (PPE): fenómeno acontecimental en virtud del cual el profesor deviene educador y el estudiante educando8 . El educador es tal, por el educando. Su alumbramiento como educador se concreta en el parto pedagógico que él mismo ambienta y protagoniza con el estudiante, cuando logra que éste alumbre como educando, evento que acaece cuando el estudiante vive, respira la experiencia fenoménico hermenéutica por la cual en efecto gana comprensiones y dotaciones con las cuales edifica. Justamente ahí, en el momento que junto con el educando ayuda a sustentar el plexo de la vida, el docente alumbra como educador. Ahora sí podemos decir que las formaciones presenciales son procesos que confieren significado a la educación en tanto ambientan y protagonizan cadenas de partos pedagógicos presenciales que tienen lugar en el seno de las enseñanzas que educan. Tales intervenciones, dirigidas a la formación de profesores y que acontecen en y desde las escuelas normales y facultades de educación, se distinguirían de otras formaciones pedagógicas por el peso que le confieren a la función de educar, es decir al significado radical de la educación que se realiza a medida que se potencia “conciencia de vida”9 . Mientras que las formaciones que pululan en nuestra sociedad fortalecen las destrezas y cualidades del “profesor competente” para lograr que los estudiantes desarrollen las dotaciones que les permitan “contribuir a la sociedad”, son escasas las que se sustentan en praxis edificantes como los PP presenciales, en los cuales se ha de enseñar educando, por los cuales se completa el educador y alumbra el educando. Una precisión al respecto ayudaría a destotalizar las miradas sobre este asunto: como veremos más adelante, existen formadores de docentes que se entremezclan en una y otra de las formaciones mencionadas, es decir que el hecho de que exista mayor número de formadores concientes en las instituciones con PPE -- que en la realidad concreta no parecen existir --, no significa que éstas adolezcan de “formadores competentes”, nada o poco concientes, y que tampoco podamos encontrar grandes formadores en aquellas que preparen “profesionales competentes” en la docencia. El formador conciente, presencial, edificante, quien enseña educando, se realiza a su vez como educador, si genera PPE por medio de los cuales el futuro educador10 convierta sus clases, su quehacer docente en un escenario donde nazcan los educandos del mañana y para su mismo alumbramiento. El nacimiento como educador, por parte del formador de educadores, sucede aposteriori, una vez inicia con su “educando”, su “futuro educador” la obra por la cual pone en marcha un proyecto de vida, que podría derivar de una planificación de este tipo de eventos edificantes, fenoménico-hermenéuticos. Estamos hablando, pues, de tres estados o modos de alumbramiento en el seno del PPE (Parto Pedagógico Edificante); dos de los cuales toman la forma de “realización” o completud: 1) el nacimiento como educador del “formador de docentes”, que acaece cuando su “educando” deviene “futuro educador”, o educador “en ciernes”, una vez inicia, con su concurso, un proyecto PPE; el nacimiento como genuino educador del 2) “profesor-educador en ciernes”, quien deviniera como tal durante el desarrollo del PPE orientado por su formador ; y el nacimiento del 3) “estudiante” como educando, tras mediación presencial del profesor-educador en ciernes, quien se completa como educador al lograr, según hemos dicho, que su estudiante fluya como educando . Este último evento permite pues un triple nacimiento fruto de un PPE ampliado: el del educando, que antecede al alumbramiento y realización, ahora como educador, del otrora “educador en ciernes”; así mismo, conmemora la realización como educador del “formador de docentes”. A continuación se amplia la explicación fenomenológica relacionada con la función de educar en la conciencia, y del modo como una comprensión de carácter edificante aportaría al proceso. Para ello creemos necesario esclarecer algunos conceptos que se juegan en la ejecución de tal función, y por supuesto, en la significación de la educación. 3.2 Educando en la conciencia de vida, comprendiendo de modo edificante En los procesos mencionados la función de educar en la formación de conciencia edificante constituye el núcleo de la intervención, y a nuestro modo de ver, el motor que le otorga significado y sentido a la educación; éstos se esclarecen cuando se educa en la conciencia de vida, habitando el fenómeno de la presencialidad, cuando abordamos el ritual experiencial en el cual se siembra y cosecha los frutos que materializan el significado primado de la educación. Sin embargo, nuestra educación y las prácticas educativas y pedagógicas revelan que formar en la conciencia es un proceso que requiere previamente establecer precisiones conceptuales. Partir, por ejemplo, de consideraciones según las cuales la “educación” se “realiza” cuando potenciamos en los “sujetos” equipajes competenciales que les permitan adecuarse a la sociedad, nos podría alejar del sentido originario de la educación relacionado con promover “conciencia de vida”; del mismo modo, cuando se considera la educación un instrumento para cuestionar y transformar la sociedad, y entonces se ha de formar sujetos políticos, seres críticos, con valores y actitudes favorables al emancipamiento, sea éste radical, destruyendo el orden educativo dominante, o desde este último, sin socavarlo. Inclusive, existen consideraciones más de corte híbrido y acento voluntarista orientadas a construir mundos mejores si conciliamos las propuestas competenciales con las críticas, socio-críticas, constructivistas, cientistas o cientifistas, entre otras en las que también pesen lo axiológico, el pensamiento innovador y creativo, y la neurociencia. Dichas apreciaciones también revelan diferencias en la noción que tienen de “conciencia”. Esta varía, adquiriendo un carácter entre metafísico, social, político y metacognitivo. Es vista como un fenómeno que sirve de instrumento para un fin dado, o como un evento exclusivamente mental, cuando no descorporizado. Tal situación se presenta frente a las nociones que aquellas tengan de “vida”. La significación de “vida” se corresponde con el tipo de educación, y depende a veces del orden social al que se apueste. Por ejemplo, no significa lo mismo esta expresión para la educación que sigue los lineamientos del mundo competencial, en el cual los negocios representan la promesa no cumplida del camino por el cual podríamos alcanzar los mejores niveles de existencia, que aquellos donde esta última finalidad sólo se corporiza si cambiamos las estructuras de la sociedad mediante vías como la educación. Sobre estos temas habría muchas ideas y contenidos por abordar y de los cuales aquí sólo se han mencionado algunos. Nos interesa remarcar que desde la perspectiva CE la vida se asume como un valor ontológico primado, como la realización de la existencia entretejida de humanos y no humanos, como un plexo interdependiente e interconectado, un pluriverso; su cuidado es cuanto nos hace humanos, mejores seres socio-naturales. La educación representaría la acción por la cual se generan oportunidades y capacidades para formar en los potenciales que requiere templar y sustentar el entretejido de “mundo de mundos” (pluriverso) del que hacemos parte. Y la conciencia constituye un potencial corporal, hacedor, que nos permite iluminar nuestra existencia mientras caminamos por la senda de la vida entrelazada y pluriversa, cuidándola, reorientándonos por la misma cada vez que la agredimos o pretendamos hacerlo, realizando actos presenciales, tejiendo nexos, acogiendo al prójimo y lo otro existencial. Con su batería de reflexiones, conceptualizaciones y dispositivos metodológicos la PCE nos permitiría ser protagonistas de una experiencia educativa conciencial Ótrica, en la que podríamos construir situaciones en las cuales se fundan las experiencias de orden subjetivo y objetivo que hemos de vivir en el marco de nuestro proyecto de Ser, de formar seres concientes, sensiblemente sociales, “revolucionarios edificantes” de las relaciones socio-naturales, de proximidad, Para Ser (no Para Sí), quienes ponen sus dotaciones en función del cuidado del entramado de la existencia social y natural, acogiendo a los vulnerables a quienes nos debemos: al otro y lo otro existencial, al otro de la humanidad y lo otro de la naturaleza. Como se ve, la formación que brindaría la función de educar, asumida como médula espinal de los procesos educativos, permitiría desarrollar dotaciones que, como se expresó en el aparte anterior, superan el estado de subjetivación, más allá de ser meras apropiaciones intelectuales y mentales. Fruto de las enseñanzas que educan, la comprensión constituiría un bien cuyo desarrollo trascendería el mundo de las cogniciones, de las adquisiciones intelectuales, hasta ganar una corporalidad que habite y teja vida concreta. La edificancia sería una forma de comprensión, quizás el nivel de comprensión más avanzado por el cual ésta hace obra de vida concreta11. La comprensión no constituiría un asunto exclusivamente fenoménico de orden subjetivo, “interno” como supondría Ricoeur, P. (2003), entre otros; la “objetivación experiencial” de las adquisiciones e interpretaciones elaboradas mentalmente habla de su asiento y concreción en el contexto, en su externalidad, hablan de su exterioridad por la cual en la existencia material se abre al otro, y de su interproximalidad o actitud ótrica por la cual el comprendedor teje humanidad y naturaleza con sus equipajes. En dicha externalidad o edificancia se objetiva o completa la comprensión, realizando el Ser, realizándose a sí misma, permitiendo que el comprendedor salga de Sí hacia el Ser, se “desyoice”, y emerja como singular con grandeza pluriversa. No será plena la comprensión si no viaja desde la subjetividad, que suele estar atrapada por el Para Sí, por el si-mis-mo, hacia el mundo concreto de la existencia, en el cual ha de sembrar vida y ser, lo mejor posible, la vida misma: el territorio desyoizante de la proximidad, del cuidado de la vida. En sintonía con esto, no sería justo para con el prójimo y el próximo de la naturaleza a quienes nos debemos, que la comprensión fuese una adquisición del comprendedor exclusivamente Para Sí, ensimismada, como no es justo tampoco que el conocimiento y demás dotaciones, ni ningún bien de la producción social y de la naturaleza se coopten o privaticen limitando el derecho común al mismo y en condiciones iguales, corriendo de esa manera los caminos que nos desconectan del plexo vital. Cuando nos aferramos a los bienes que reclama el Yo para Sí, por encima del prójimo y del próximo de la naturaleza por quienes también somos y a quienes nos debemos, ampliamos la separación entre humanos, y entre humanidad y naturaleza, sometiendo la vida al imperio de las ganancias privadas. Lo contrario acontece cuando nos desprendemos de estas valijas. Cuando nos aferramos a los bienes que reclama el Yo para Sí, por encima del prójimo y del próximo de la naturaleza por quienes también somos y a quienes nos debemos, ampliamos la separación entre humanos, y entre humanidad y naturaleza, sometiendo la vida al imperio de las ganancias privadas. Lo contrario acontece cuando nos desprendemos de estas valijas. En este punto, en el que las comprensiones se realizan edificando, las enseñanzas que educan cumplen, igualmente, su función ética. De este modo la comprensión edificante representa una fenomenología del acto ético presente en las enseñanzas que educan. Es un acto ético, un evento por la vida que no ocurre per se. A diferencia de la ética de los negocios, la ética de la vida precisa (es) la actitud en virtud de la cual nuestra conciencia carga con la fuerza volcánica disparada desde las entrañas con la misión de acoger al vulnerable tanto de la humanidad como de la naturaleza. Sin esta “implosión”, conducida por la conciencia a través del puente que tienden la subjetivación y la objetivación, las enseñanzas no educan, la comprensión no edifica, y acaso tampoco tenga lugar el acto ético, conciente. Valga insistir. Para ser concienciales la enseñanza y la formación han de vivir el fenómeno de la subjetivación - objetivación presencial. Serán acontecimiento de y por la vida si generan escenarios para que la alteridad ética envuelva las relaciones pedagógicas. Ello cobra mayor sentido si se advierte que el docente que educa no necesariamente ha recibido una formación presencial, es decir dirigida a fortalecer en el mismo potenciales pedagógicos que superen las demandas del sistema educativo imperante. Para ganar tal musculatura pedagógica y ética ha debido vivir las vibraciones que provoca el deseo entrañable de entregarse a la función de educar, de acoger al estudiante como otro que le demanda atención, recibimiento sin condiciones, como ser singular y necesitado no sólo de la luz del conocimiento y la razón sino de la iluminación conciencial que nos lleva a la comprensión, en particular a las comprensiones que obran vida pluriversa. Tal potencial pedagógico no es el que revela nuestra educación, y no es tampoco el que pesa en la enseñanza de los saberes culturales que se imparten en las instituciones educativas. Ni en la formación ni en la enseñanza parece gravitar la conciencia de educar para la vida socio-natural, no es la luz conciencial la que irrradia y conecta estos dos procesos. No parece ser característica de la formación docente que transcurre en las escuelas normales y facultades de educación promover habitando las formaciones y enseñanzas que eduquen, es decir vivenciando con los agentes en formación prácticas de enseñar educando, de comprender edificando, por las cuales el docente devenga como genuino educador, quien a su vez interviene para que el estudiante haga lo propio como educando. Como se ha mencionado, habrá sin duda momentos de la formación en los que no sólo se presentan reflexiones y estrategias, modelos y enfoques para la apropiación de conocimientos y la promoción de valores y actitudes que permitan formar los estudiantes que demanda el mundo que les corresponda vivir, sino otros que discutan tales educaciones; así mismo, habrá quienes insistan en la importancia de que el profesor potencie en sus estudiantes la formación de conciencia plena, y otros más que inviten a éste seguir los caminos “únicos” del adoctrinamiento, intentando convercerlos con argumentos “incontrastables” y recomendando o imponiendo lecturas que refuercen sus convicciones. Frente a este panorama asimétrico de las comprensiones o incomprensiones en torno a la educación, sería deseable propiciar espacios para reflexionar serena, generativamente sobre el sentido y significado de la educación, así como sobre la responsabilidad ética que ello entraña, y a partir de ahí desarrollar los procesos que correspondan -- en vía de ejemplo la autorreflexión --, de frente a reorientar, de acuerdo a las circunstancias, la acción educativa por el orbe que le permita Ser, devenir obra de vida. 4. A modo de conclusión Es necesario reconocer que los procesos educativos, entre otros enseñar, aprender, conocer y educar, constituyen un complejo interrelacionado, y que además, la función de educar, es decir de promover conciencia de vida, representa el núcleo de la educación, por el cual ésta se resignifica como acto conciente, por y para la vida. Siendo así, cada proceso habría de tributar a la significación educativa, ligado a la función de educar. Ello quiere significar también que el sentido originario de procesos educativos como la enseñanza, no descansaría en el conocimiento sino en la generación de oportunidades y capacidades para la adquisición del mismo y de otras dotaciones, participando en lo posible en el uso presencial de todos estos equipajes, por y para la vida. De este modo la enseñanza constituiría un espacio deseante, visceral desde el cual se participa con conciencia en la satisfacción del deseo entrañable de poner las adquisiciones en favor del otro y de lo otro del entramado de la vida. Ello marca la diferencia y la necesidad de fusión entre profesor y educador, su confluencia en el acto mágico, entrañable de enseñar educando, de promover las comprensiones Para Ser, las dotaciones que edifiquen, que resignifiquen la educación como acción obradora de vida. En síntesis, todas las formaciones, desde las pedagógicas que equipan a los docentes, pasando por las educativas que se gestionan a través de la enseñanza en la escuela, habrían de configurar partos pedagógicos, escenarios a través de los cuales se enseñe educando, se comprenda edificando, se inicie o potencie el sentido originario de la educación y de todo proyecto de vida particular o común, que es tejer la existencia socio-natural. 2 La perspectiva comprensivo edificante (PCE) constituye una apuesta que a nivel educativo contribuye a los procesos de construcción y desarrollo conciente de conocimiento y de comprensiones, a través de reflexiones, metodologías y estrategias de orden pedagógico, didáctico, curricular, evaluativo, investigativo y discursivo, parte de la cual se incluye en las referencias bibliográficas donde se nos relaciona como autores. 3 Según hemos expresado en otros espacios (Arboleda, 2000, 2003, 2005, 2007, 2010) no se trata siempre de olvido o frágil memoria frente a los temas de clase, sino que parece primar el hecho de que la apropiación no ha sido afortunada y/o adecuadamente mediada. 4 En varios momentos de este trabajo caracterizaremos la conciencia presencial. En términos generales hace referencia a un potencial que nos pone en alerta sobre lo que somos, hacemos y deseamos, llevándonos a andar los caminos que nos permiten Ser, acoger a quienes nos debemos y por quienes somos, a cuidar de la vida “de ese otro absolutamente otro, responsabilidad respecto del único (Levinas, 1993, p. 195, citado por Ortega, 2005), tanto como de lo otro existencial y en general de la vida integrada, en su expresión ontológico relacional. De hecho, la conciencia es graditivamente presencial, y alcanza su plenitud cuando nuestra existencia se convierte en obra de vida, cuando habitamos ésta con actitud ótrica, es decir cuando ponemos nuestras fortalezas al servicio del integrado de la vida, acogiendo sin condición alguna al otro humano y lo otro existencial que la conforman. 5 El tema de la ética de la vida entrelazada lo hemos tocado en diversos momentos de la discursiva comprensivo edificante (CE); sin embargo, será necesario ambientar nuevos momentos para retomarla atendiendo al tema de la conciencia, la voluntad y la pasión por hacer de nuestra existencia un camino para obrar vida, para ser el otro y lo otro de la vida integrada, ser vida en la existencia. La obra ética, enseñar educando, por ejemplo, precisa de conciencia volitiva, de voluntad interior para tramitar los deseos. 6 Como se podrá advertir, la expresión consciencia (con S) la hemos empleado en términos de “estar alerta”, despiertos frente a los procesos de aprendizaje, de apropiación del conocimiento, y conciencia (con C) haciendo referencia al potencial que ilumina nuestra existencia, que enciende luces a nuestros sentimientos, pensamientos y actos para que cursen el sentido de la vida, los pongamos en obra de vida, en función tejedora de existencia; de ahí que a veces usemos esta última en forma compuesta: conciencia presencial, o conciencia pluriversa si queremos resignificar con ello que tal conciencia o acto es ótrico, se hace por la vida en su pluriversidad, como complejo interdependiente e interconectado de humanos y no humanos, de culturas, universos, naturalezas, espiritualidades y cosmovisiones (Arboleda, 2014). 7 Lo deseable en el acto de hilar nexos es que no primase la razón y/o la experiencia que ponen de manifiesto las consecuencias devastadoras que de no hacerlo conlleva a nivel personal y social, sino que tal acción -- antecediendo a la conciencia y la razón --, obedeciera al impulso visceral que mueve a algunas personas al servicio, al acogimiento del necesitado, a tejer el entrelazado de la vida común. 8 PPE es un constructo que se propone para caracterizar los procesos educativos, en particular los formativos de docentes y de estudiantes, ejecutados de modo conciente, presencial, y por los cuales se busca que las enseñanzas eduquen, promuevan comprensiones edificantes, confieran significado y sentido a la acción educativa. Podría constituir un programa o proyecto estructurado en razón a las particularidades de contexto y sujeto y de cara a la significación educativa. 9 La expresión “conciencia de vida” pareciera asumirse descorporizadamente, como “iluminación pálida” propia de un mundo que no es terrenal: “sí, jóvenes; seamos concientes, podría exclamar alguién -- ¿el profesor, el enseñante?--, alentando una flaccida emoción en sus manos desgonzadas hacia el infinito; o manifestarse, prorrumpiendo sin convicción, con el puño sobre una superficie. 10 Aquí no se puede ignorar que al proceso de formación docente que se imparte en la educación superior también arriban maestros normalistas, estudiantes o profesionales provenientes de áreas diferentes a la Educación. Algunos de éstos lo harán por vocación y/o por opciones laborales, o por las razones o sinrazones específicas por las cuales las personas se ven a sí mismas aventadas a una u otra carrera o programa de estudios. 11 Valga recordar que La PCE ha propuesto el nivel edificante como desempeño de comprensión, con mayor grado de complejidad. Se trata de una actuación presencial que incluye en su equipaje los niveles literal, inferencial y crítico de cara a obrar vida, permitiendo de ese modo que la comprensión arribe al Para Ser, lo que impediría en buena medida que fuese cooptada por el Para Sí. En el plan didáctico los desempeños cognitivos, afectivos y operativos adquirirían corpulencia, si tributaran con generosidad a la vida, acompañándose de actuaciones presenciales, encarnadas, que refuljan sentimiento, vocación y voluntad de tejido de vida.

  • Research Article
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  • 10.30827/meahhebreo.v62i0.284
Tiempo y Aspecto en la conjugación hebrea (parte IV-1): reflexiones de un octogenario
  • Dec 5, 2013
  • Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos. Sección Hebreo
  • Antonio Torres Fernández

En un intento de cumplir con la promesa enunciada en la Parte Tercera de este estudio [MEAH/H 61 (2012), 185-231], el autor presenta algunas reflexiones complementarias sobre el tema del ‘aspecto verbal’, a la luz, especialmente, de las teorías expuestas en la edición completa de la Nueva gramática de la lengua española (2010) de la Real Academia Española. A continuación, se recuerda la experiencia personal del autor durante su etapa docente con algunos pasajes bíblicos en que una construcción puntuada por los masoretas como wayyiqtol ([F]orma C[orta] de la C[onjugación] P[refijal]) parecería corresponder, en realidad, a un weyiqtol (F[orma] L[arga] de la C[onjugación] P[refijal]), resaltando que alguno de esos pasajes ha sido calificado de igual forma en la monografía de Alex van de Sande (2008) reseñada en la Parte Tercera de este estudio [MEAH/H 61 (2012), 204-229]. El grueso del estudio se dedica a la consideración de aquellos casos en que la grafía del Texto Masorético permite distinguir la FC y la FL de la CP (verbos ה״ל y ע״ו hipˁil del verbo fuerte), pero en los que el sentido de la construcción parece estar en contradicción con la grafía. En el caso de los verbos iii-infirmae (y fuera de la 1ª persona singular y plural), es decir, en lo que pudiéramos llamar modelo wayyibnæh, se propone que la razón última de esa aparente anomalía se podría remontar al presunto carácter bilítero de una parte de la FC de la CP (FC *yíbn[a]>yíbæn, frente a FL *yibnáyu>yibn׳æh). En libros bíblicos que presentan un estadio de lengua tardío o transicional, como Ez, las formas anómalas de tipo wayyibnæh se deberían a la caída en desuso de la FC (wayyiqtol) y su confusión con la FL. En el caso de 1-2 Re y Je, quizás pudiera pensarse en un uso, tal vez dialectal, de la variante trilítera de la FC (*yíbnay FC frente a *yibnáy[u] FL, con presunta diferenciación por el lugar del acento). Por el contrario, en la segunda sección de esta Parte iv (que se espera sea publicada en el próximo número de MEAH/H) se sostiene la hipótesis de que, en el caso de los verbos iii-infirmae y en el hipˁil del verbo fuerte, cuando en el TM aparece una mater lectionis, la praesumptio iuris es que nos encontramos ante la FL de la CP. La comparación con el imperfecto narrativo del español y con el imperfecto sucesivo del griego (neotestamentario) podría quizás ayudar a comprender el uso de la FL en estos casos. Ello vale especialmente para la construcción del tipo ˀåz + yiqţol (FL). Quizás también para algunos casos de uso de formas del tipo wayyiqţelûn.

  • Research Article
  • 10.22452/katha.vol12no1.1
A Comparative Analysis between Latin American Magical Realism and Malaysian Realism: Intercultural Understanding through Literature
  • Jun 23, 2016
  • Journal of KATHA
  • Mireya Sosa Abella

“La luz es como el agua” (Light is like water), from the Colombian writer Gabriel Garcia Marquez, is part of a series of stories that belongs to what has been called Magical Realism in Latin American literature. On the other hand, Si Tanggang, from the Malaysian writer Abdul Samad Ahmad, has a stylistic approach which in literature has been called Realism. The analysis of the stories respond to the encounter and clash of two cultures from two literary tendencies called Magic Realism and Realism. “Light is like water” starts with realistic descriptions, but then adopts other narrative strategies in order to explain what goes beyond what is purely real. This is the moment when Realism becomes magical. Meanwhile, in the case of Si Tanggang, the narration has a more realistic approach. In the analysis of the two stories, two aspects will be considered. Firstly, the topics covered by the stories such as leaving one’s place of origin and then returning to it, family values, and obedience towards parents. Secondly, the literary styles of these two tales, one belonging to Realism and the other one to Magical Realism.

  • Research Article
  • 10.59758/adv.2021.9.2.5772
Dignidad humana: su fuente secular/religiosa y la propuesta de una contracultura con respecto al aborto y la eutanasia
  • Dec 22, 2021
  • Advenimiento
  • Juan Millanao O

Como en todo tema ético y bioético, esta presentación no pretende resolver el tema propuesto y tampoco pretende ofrecer respuestas fáciles a preguntas difíciles. No hay respuestas fáciles en ética. Esta es una invitación a la reflexión y a unirse al debate sobre el aborto y la eutanasia. Estos dos candentes temas bioéticos precisan ser discutidos a la luz de las Sagradas Escrituras. Específicamente, esta ponencia pretende evaluar el concepto prevaleciente sobre la dignidad humana (DH) a la luz del testimonio sagrado. Consecuentemente, una ética de los derechos es puesta en contraste con la ética de los deberes. La DH es contrapuesta a la santidad humana. Por lo tanto, se pretende hacer un humilde aporte a la difusión de una contracultura cristiana a este respecto. Se alude a una antropología bíblica sólo en función del objetivo propuesto. El material ha sido organizado de la siguiente manera: primero, se presenta una abreviada presentación sobre la fuente y alcance del concepto prevaleciente de DH. Segundo, se pretende destacar que “DH” es un concepto innegablemente religioso. Tercero, basados en el concepto bíblico de la imagen de Dios, se intentará afirmar los valores de la visión judeo-cristiana sobre el hombre y su dignidad y/o santidad. Finalmente, algunas aplicaciones al aborto y la eutanasia serán enunciadas.

  • Dissertation
  • 10.5821/dissertation-2117-96125
Fuera de juego: variables cualitativas de la luz en la arquitectura
  • Jan 15, 2016
  • Attenya Campos De Armas

According to architecture, lighting design involves a high sensitivity keep with the intended use of each project. One of the key issues in defining the indoor environment is the optima! planning of daylight, providing sustainable solutions with high visual comfort considering the latest findings from the psychology of perception. Qualities of light that doesn't determine the visibility of the task to be executed or not affect our visual activity, visual comfort or standard of quality and design that has nothing to do with the visual performance, have been derived today to the background. This other undefined qualities that are desperately emphasized in architecture magazines and are more related to poetic image than to a scientific and rigorous analysis of the space and daylight. These qualities achieved by a sensible architecture, published as extraordinary achieved only by sorne architects who have the innate ability or just the interest and ability to devote sorne time to a luxury material, superfluous and unnecessary (Chapter 3). Besides this, it has gane enough time to realize that the theories of daylight and based on a number of measurable variables assessments does not always coincide with the actual degree or the users comfort and subjective assessment of indoor environments (Chapter 2). The first goal of the research is to identify, record and compare together the largest number of technical and artistic references in which all these other variables concerning the design of daylight and space are included. The second goal is to provide a simple tool that would contain the wide range of light qualities not included in the methods of calculation and design of existing light. The third goal is to analyse in real condition of use the daylight in 24 bioclimatic models. Achieved these goals,we obtain as a result of the investigation, based on a more detailed understanding of any daylight environment without sacrificing the overall understanding of the reality around us. The result is the recover for an instan!of our holistic vision of light and space. En consonancia con la arquitectura, el diseño de la luz implica una sensibilidad acorde al uso previsto de cada proyecto. Uno de los temas claves a la hora de definir el ambiente interior es la planificación óptima de la iluminación natural, proporcionando soluciones sostenibles con un alto confort visual teniendo en cuenta los últimos hallazgos de la psicologfa de la percepción. Las cualidades de la luz que no determinan la visibilidad de las tareas a ejecutar o que no afectan a la agudeza visual,el confort visual o cualquier criterio de calidad y diseño que no tenga que ver con el rendimiento visual, han quedado derivadas hoy en día a un segundo plano. Estas otras cualidades no definidas, se recalcan desesperadamente en revistas y artículos de arquitectura, más relacionados con la poética de la imagen que con un análisis cientifico y riguroso sobre el espacio y la luz natural. Las cualidades logradas por una arquitectura sensible, se publican como algo extraordinario logrado sólo por algunos arquitectos que han tenido la habilidad innata o simplemente el interés y la posibilidad de dedicar cierto tiempo a un material de lujo, superfluo e innecesario (capítulo 3). Además de esto, ya ha pasado el tiempo suficiente para darnos cuenta de que las teorlas de la luz natural y su valoración basada en una serie de variables cuantificables no siempre coinciden con el grado real de comodidad de los usuarios y su valoración subjetiva (capítulo 2). El primer objetivo de esta investigación era identificar, registrar y comparar entre sí el mayor número de referencias técnicas y artísticas en las que se incluyeran todas esas otras variables relativas al diseño de la luz y el espacio. El segundo objetivo, aportar una herramienta sencilla de trabajo que contuviese ese amplio abanico de cualidades lumínicas no contempladas en los métodos de cálculo y diseño de la luz actuales. El tercer objetivo, analizar en condiciones reales de uso la iluminación de 24 modelos bioclimáticos. Logrados estos objetivos, obtenemos como resultado de la investigación, la base de una concepción más detallada de cualquier ambiente luminoso sin renunciar a la comprensión global de la realidad nos rodea. El resultado es la recuperación por un instante de nuestra visión holística de la luz y el espacio.

  • Research Article
  • 10.24310/contrastes.29.3.2024.19704
¿Tiene razones el corazón? Los marcadores somáticos de Damasio a la luz del debate sobre racionalidad práctica.
  • Dec 20, 2024
  • Contrastes. Revista Internacional de Filosofía
  • Andrés Crelier

El trabajo propone un examen crítico de la hipótesis de Damasio sobre los marcadores somáticos en El error de Descartes a la luz de distinciones conceptuales recientes sobre racionalidad práctica. Luego de realizar una introducción general (I) y de reconstruir la hipótesis damasiana de los marcadores somáticos (II) se ponen de relieve algunos de sus problemas conceptuales (III). Se analiza entonces esta hipótesis desde la distinción entre racionalidad interna y externa (IV) y desde una distinción entre tipos de razones explicativas (V). Finalmente, se discute la idea pascaliana de que existen “razones en el corazón” bajo una luz crítica que recoge argumentos vertidos a lo largo del trabajo (VI).

  • Research Article
  • 10.14201/reb2014115572
La arquitectura en las fuentes coloniales brasileñas del tiempo de Felipe II: José de Anchieta y Gabriel Soares de Sousa
  • Jul 23, 2014
  • Revista de Estudios Brasileños
  • Carlos Javier Castro Brunetto

La arquitectura nació en Brasil durante la segunda mitad del siglo XVI. Mientras en Europa eran frecuentes los debates intelectuales y las discusiones en torno al arte, en estas tierras de América del Sur lo que interesaba era fortificar el territorio, combatir a los indígenas hostiles y crear un sistema complejo destinado a la explotación de las riquezas de la colonia gracias al trabajo esclavo. En ese contexto, la arquitectura no era un fin estético, sino una necesidad para cubrir la demanda de fortificaciones, iglesias y construcciones domésticas. Por ello no se redactaron textos específicos sobre cómo debía ser la arquitectura en la colonia, aunque en muchos documentos la arquitectura aparece como referencia secundaria. El paso del tiempo y el poco interés por conservar los textos antiguos, oscurecieron el conocimiento del arte de esa época. Sin embargo, bajo el reinado de Felipe II en Brasil, durante la Unión Ibérica, dos personajes, José de Anchieta y Gabriel Soares de Sousa, intervinieron como cronistas de su época. La luz que arrojan sus escritos colabora en el conocimiento del Brasil de finales del siglo XVI y la importancia que entonces tuvo la arquitectura como seña de identidad lusitana en la gigante colonia tropical.

  • Research Article
  • 10.52278/4254
Estudio de la propagación de luz en el infrarrojo cercano en medios turbios multicapas : aplicaciones a la espectroscopía funcional cerebral
  • Dec 19, 2024
  • RIDAA Tesis Unicen
  • Vera Demián Augusto

En las últimas décadas, la utilización de la luz infrarroja como herramienta de terapia y diagnóstico ha ganado amplio terreno en el campo de la Biomedicina debido a su relativo bajo costo, gran portabilidad, baja invasividad y alta inocuidad; sus aplicaciones en humanos van desde la exploración de diversos tipos de tejidos en busca de anomalías fisiológicas, hasta el monitoreo de la actividad hemodinámica en diversas partes del cuerpo. En el presente trabajo nos enfocaremos en el uso de luz roja e infrarroja para la determinación del estado hemodinámico de la corteza cerebral; a esta disciplina se le da el nombre de espectrocopía funcional en el infrarrojo cercano, o simplemente fNIRS, por functional Near Infrared Spectroscopy. A pesar de que hoy en día existen herramientas bien establecidas para obtener información metabólica del cerebro, como la tomografía computada, la resonancia magnética o la electroencefalografía, la fNIRS, por un lado, ofrece características que permiten complementar las técnicas antes mencionadas y, por otro lado, abre las puertas al estudio del cerebro en situaciones más naturales y diversas. Aunque las tecnologías necesarias para el estudio de la actividad hemodinámica en la corteza cerebral mediante espectroscopía en el infrarrojo cercano han crecido a pasos agigantados en la última década, y pese a que en aspectos teóricos y conceptuales se han hecho enormes contribuciones, aún quedan dificultades por abordar. Una de ellas es la existencia de señales indeseadas que provienen de zonas de la cabeza distintas de la corteza cerebral y enmascaran o contaminan en gran medida la señal objetivo. Esta tesis propone un método novedoso para el tratamiento de datos resultantes de experimentos de exploración de cambios hemodinámicos capaz de separar la señal objetivo proveniente de la corteza cerebral de aquellas que se originan en el cuero cabelludo como resultado de procesos fisiológicos, y que no están relacionadas con la respuesta cerebral provocada. Es más, el método en cuestión permite modelar (de manera más adecuada que los algoritmos usados convencionalmente) la atenuación de la señal luminosa causada por la presencia de tejido extracerebral adicional, como el cráneo y el líquido cefalorraquídeo. El estudio aquí desarrollado comprende la validación del método tanto en situaciones relativamente idealizadas (como simulaciones computacionales mediante el método de Montecarlo y en el laboratorio de Óptica Biomédica) como en ensayos sobre personas sanas. Los resultados muestran que, bajo determinadas condiciones, los modelos aquí propuestos, así como el tratamiento de datos que surge de ellos, brindan más y mejor información que aquellos considerados actualmente como convencionales; específicamente, nuestra propuesta es capaz de discriminar cambios metabólicos producidos en capas superficiales, como el cuero cabelludo, de los producidos en la materia gris de manera natural; ello da lugar, por ejemplo, a la disminución de falsos positivos ocasionados por a detección de señales que se originan en zonas diferentes de la corteza cerebral. Además, todo esto es logrado en tiempos de cómputo que permiten su utilización en tiempo real, lo cual tiene enorme valor clínico. Este trabajo de Tesis está organizado de la siguiente manera: en el Capítulo 1 se expone el estado de arte de la espectroscopía en el infrarrojo cercano y cierta cronología desde su nacimiento hasta los años presentes; se describen, además, algunas de sus aplicaciones. En el Capítulo 2 se detallan los fundamentos teóricos que permiten entender la propagación de la luz en medios turbios como un problema de transporte radiativo. Esta sección incluye definiciones básicas de importancia, la descripción más general de la propagación de luz, las aproximaciones más comúnmente implementadas con el fin de optimizar tiempos de cómputo y recursos de hardware, los tipos de fuentes de luz y detectores utilizados, y el rol que cumplen en los estudios realizados. A continuación, en el Capítulo 3, se describe cómo pueden aplicarse técnicas basadas en luz infrarroja a la detección y monitoreo de activación cerebral de manera dinámica. Aquí se explica de manera sucinta cómo la realización por parte de una persona de tareas motrices o cognitivas, o bien la reacción ante estímulos externos dan lugar a procesos metabólicos a los cuales la luz es sensible. Se detalla cómo se realizan experimentos que a partir de la emisión de luz hacia el interior de la cabeza, y de manera totalmente no invasiva, permiten monitorear esos procesos metabólicos. Finalmente, se detalla el modelo propuesto desarrollado para optimizar la recuperación de cambios metabólicos asociados a la acte ivación cerebral. Luego, en el Capítulo 4 se describe el método de Montecarlo, su uso para modelar la propagación de luz en diversas situaciones y, con cierto grado de detalle, los programas de Montecarlo utilizados. El Capítulo 5 detalla la validación del método para recuperar variaciones de absorción en medios multicapas de caras planas, tanto con simulaciones de Montecarlo como mediante experimentos realizados en el laboratorio de Óptica Biomédica. En el Capítulo 6 se utilizan simulaciones de Montecarlo en un modelo de cabeza humana real para recuperar cambios de concentración de cromóforos (de hemoglobinas oxigenada y desoxigenada) en la corteza cerebral. Nuevamente, se comparan los resultados obtenidos con el modelo propuesto con aquellos logrados usando los modelos más aceptados en la actualidad, y se analizan las ventajas y desventajas de nuestro enfoque. En el Capítulo 7 se describen los experimentos realizados con voluntarios sanos cuya hemodinámica en la corteza cerebral motora fue analizada con las técnicas antes descriptas y validadas. Aquí se detallan los procedimientos experimentales llevados a cabo, el equipamiento usado, los métodos de procesamiento de señales propuesto y las dificultades que se encuentran al aplicar las técnicas fNIRS en el más realista de los escenarios. Por último, en el Capítulo 8, se sintetiza lo más sustancial de esta tesis sobre el uso de luz en el infrarrojo cercano tanto para monitoreo de actividad cerebral, de acuerdo a los lineamientos propuestos, sus alcances y limitaciones, sus posibles aplicaciones en casos clínicos, y su versatilidad y robustez. Finalmente, se resume el trabajo a futuro que puede hacer de esta tesis el punto de partida de métodos superadores.

  • Research Article
  • 10.22201/fi.25940732e.2025.26.3.023
Cyborg Botany: Integración de un sistema hibrido de adquisición de datos basado en plantas y electrónica
  • Jul 1, 2025
  • Ingeniería Investigación y Tecnología
  • Marco Antonio Merino Treviño + 3 more

Cyborg Botany: Integración de un sistema hibrido de adquisición de datos basado en plantas y electrónica

  • Conference Article
  • 10.4995/aniav2024.2024.18285
La onda vibratoria. Ritmos circadianos, oscuridad y cuerpo
  • Jul 3, 2024
  • Daniela Callejas Aristizabal

Esta investigación artística se configura a partir de la teoría científica de los ciclos circadianos, en donde resplandecen cuestionamientos sobre la sociedad actual y el uso y explotación tanto de los cuerpos de los seres que la habitan, como de sus recursos. A partir de estas inquietudes se propone una practica de exploración corporal y de re-conocimiento de la oscuridad como una materia artística y filosófica mutable, que permite “iluminar” aspectos de un acontecimiento que permanecen invisibilizados y que al re-conocer, estos evolucionan. Durante el proceso investigativo y experimental surgen varias preguntas que estimulan la metodología enactivista que estructura esta propuesta: ¿Por que persiste la sobreexplotacion física (desde la contaminación lumínica) en nuestra cultura aún sabiendo las consecuencias que estas tienen sobre los cuerpos? Se elabora una hipótesis inicial: Para ser realmente consciente de lo que le afecta, el individuo primero debe ser consciente se su cuerpo, y en general, de los cuerpos con los que convive. Se tornan urgentes los espacios/tiempos/acciones de sensibilización corporal en nuestra sociedad que por años ha ido suprimiendo, para precisamente ocultar la finitud y naturaleza de los seres que la habitan. Posteriormente, se desarrolla la segunda pregunta estructural: ¿Cuantas cosas suceden alrededor de un acontecimiento sin que el individuo al que lo atraviesa sea consciente de ello? Se propone entonces una exploración artística corporal sobre materias comunes que cohabitan -invisibles- y resplandecen una vez se disponen espacios para su acontecer. En este caso, es una búsqueda experimental por la materia corporal del sonido y la oscuridad que atraviesan vibrantes el espacio, que al igual que la luz, traspasan a los cuerpos con los que convive. Se propone un intercambio de fuerzas para vibrar en conjunto y nutrir acontecimientos a partir del arte lumínico y experimental, la cinética, el performance y la poesía.

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