España y Portugal: ¿hacia un modelo de integración Ibérica?
A lo largo de los siglos, los Estados ibéricos constituyeron barreras e identidades diferenciadas que impidieron el desarrollo de fórmulas de integración y cooperación peninsulares. Es por esta razón que numerosos autores se han referido a España y Portugal como dos países que crecieron de espaldas. Frente a esta realidad, la integración de ambos países en la Unión Europea (UE) a finales del siglo XX supuso un punto de inflexión. El proyecto comunitario establecía un escenario de confianza y solidaridad entre países que iba a permitir tender puentes entre estas regiones. De forma progresiva, las relaciones hispano-lusas van a comenzar a reforzarse, así hasta la actualidad, donde parecen vivir su mejor momento posicionándose como socios económicos privilegiados y con ejemplos de unión de esfuerzos para la consecución de intereses comunes, lo que sugiere el planteamiento de nuevas formas de integración entre España y Portugal.