Entre la salud y la estética. Género, poder y clase en los discursos de mujeres a dieta
En los últimos años, la obesidad ha adquirido una centralidad creciente en el debate público y científico, dada su asociación con múltiples problemas de salud y su consideración, por parte de la Organización Mundial de la Salud, como la “epidemia del siglo XXI”. Desde la Sociología del Consumo este fenómeno ha sido abordado desde una perspectiva crítica que subraya las desigualdades estructurales que atraviesan las prácticas alimentarias, en particular las relacionadas con el género y la clase social. En este marco, las mujeres ocupan un lugar central como agentes responsables de la organización cotidiana de la alimentación en el ámbito doméstico, al tiempo que se constituyen en objeto de vigilancia social y autorregulación corporal. Así, se sitúan en la intersección de discursos biomédicos, mandatos estéticos y exigencias morales que refuerzan su rol como gestoras del cuerpo propio y ajeno en contextos desiguales de creciente medicalización y normatividad alimentaria. Partiendo de este enfoque, el artículo analiza los discursos de mujeres que están a dieta a partir de dos grupos de discusión diferenciados por clase social (media-alta y media-baja), con el objetivo de explorar cómo la clase condiciona el sentido atribuido a la dieta, su legitimidad y el acceso al saber experto. Los resultados muestran que, en el grupo de clase alta, la dieta se integra en un proyecto de vida saludable y planificado, mediado por nutricionistas y otros profesionales; en el grupo de clase baja, en cambio, predomina un enfoque estético, basado en el autoaprendizaje y atravesado por la frustración. En ambos casos, la dieta reproduce mandatos de género y desigualdades estructurales, operando como tecnología de control biopolítico sobre los cuerpos femeninos.